Guía completa

Prepararla una vez sale más barato que ir dos

La cuenta es sencilla. Una revisión pre-ITV cuesta 35 €. Un rechazo supone la tasa de la segunda inspección, otro desplazamiento, otro día de permiso o de turno cambiado y la reparación que de todas formas había que hacer. Y si el rechazo es por algo tan tonto como un faro mal reglado o una lámpara fundida, la sensación es peor todavía.

Lo que hacemos es repasar el coche con la misma lista con la que te van a mirar en la estación. No adivinamos: los puntos de inspección están publicados y son los mismos para todos.

Lo que más rechazos provoca

El orden lo conocemos bien porque se repite. Primero, luces: lámparas fundidas y sobre todo faros mal reglados, que es algo que el conductor no puede ver por sí mismo y que se ajusta con regloscopio en quince minutos. Segundo, frenos: o por debajo del espesor mínimo o con desequilibrio entre ruedas del mismo eje. Tercero, neumáticos: medida distinta de la homologada, desgaste irregular o por debajo del límite legal.

Después vienen las holguras de dirección y suspensión, las emisiones y el sistema de diagnóstico a bordo. Y hay un grupo que sorprende a mucha gente: cosas cambiadas en el coche que no están homologadas ni anotadas en la ficha técnica. Llantas distintas, una suspensión más baja, un enganche montado sin papeles o faros cambiados por otros que no corresponden.

El testigo de motor es rechazo

En cualquier coche con diagnóstico a bordo, la estación conecta al conector y lee. Si hay un aviso activo, es rechazo. Y hay un detalle que mucha gente no sabe: borrar el código justo antes de ir tampoco funciona, porque al borrarlo los sistemas quedan marcados como no comprobados, y eso también se ve.

La única vía es averiguar por qué se enciende y arreglarlo. Si ese es tu caso, en la misma visita hacemos la lectura y te decimos qué lo provoca y cuánto cuesta, y tú decides si lo arreglas ahora o dejas la inspección para más adelante.

Los coches con años, que aquí son muchos

En la Margen Izquierda hay mucho coche de más de diez años, que pasa inspección cada año y lo hace bien. Lo que cambia con la edad no es que vaya a fallar por fallar, es que hay puntos que se degradan despacio y se escapan de la vista: corrosión en los bajos y en los anclajes, soportes del escape vencidos, silentblocks con holgura, latiguillos de freno cuarteados por fuera.

Todos ellos se ven con el coche levantado y son mucho más baratos de arreglar cuando se detectan antes de que sean un rechazo o una avería. La humedad y la cercanía de la ría ayudan poco en este apartado, así que merece la pena revisar los bajos una vez al año incluso en coches que no dan ningún síntoma.

Si no puedes ir tú

Podemos encargarnos del trámite completo según disponibilidad: lo preparamos, lo presentamos a inspección y te devolvemos el coche con la tarjeta al día. Es lo que más nos piden los clientes con turnos partidos.

Y si prefieres llevarlo tú, te damos el informe con todos los puntos revisados, así que vas sabiendo exactamente en qué estado está cada cosa.

Pide cita por WhatsApp al 644 529 084 diciéndonos la fecha en la que te caduca y te buscamos hueco con margen.