Guía completa
Lo que más se nota cuando llueve
De todas las piezas de seguridad de un coche, el neumático es la que marca la diferencia más grande y la que más gente deja para el último momento. Son cuatro superficies del tamaño de una mano las que sujetan el coche en una frenada, y en una zona donde llueve buena parte del año eso se nota en cada rotonda.
La etiqueta europea que llevan todos los neumáticos puntúa el agarre en mojado con una letra. Entre un neumático con la mejor nota y uno con una nota floja puede haber varios metros de diferencia en una frenada desde 80 km/h con la carretera mojada. Son los metros que separan pararse a tiempo de no pararse. Cuando te aconsejamos una gama u otra, es lo primero que miramos.
Medida e índices, sin aproximaciones
En la ficha técnica del coche viene la medida y dos datos que se suelen ignorar: el índice de carga y el índice de velocidad. No son una recomendación, son parte de la homologación. Montar un índice inferior puede ser motivo de rechazo en inspección y, más importante, cambia cómo se comporta el coche cargado.
Lo consultamos antes de pedir nada y te decimos qué opciones tienes dentro de lo correcto. A veces hay más de una medida homologada para el mismo coche y se puede elegir en función del uso.
Por qué se gasta como se gasta
Un neumático cuenta bastante sobre el coche. Si se come el hombro interior y el exterior está entero, hay un problema de geometría o una rótula con holgura, y montar uno nuevo sin corregirlo repite el desgaste en pocos miles de kilómetros. Si está gastado en el centro, ha ido con exceso de presión. Si lo está en los dos hombros y no en el centro, con presión baja. Y un desgaste en forma de escalones apunta a amortiguadores cansados.
Cuando montamos ruedas miramos esto y te lo contamos, porque la información vale tanto como el recambio. Y si hace falta alineación, lo mejor es hacerla antes de montar los nuevos y no después de haberlos estropeado.
Los dos nuevos van detrás
Es la pregunta que más discusión genera y la respuesta no es intuitiva. Cuando se cambian solo dos neumáticos, los nuevos van al eje trasero aunque el coche sea de tracción delantera.
El motivo es de estabilidad. Si el eje trasero tiene menos agarre que el delantero, en mojado el coche tiende a irse de atrás, y eso es mucho más difícil de controlar que la pérdida del eje delantero, que se manifiesta como un coche que no gira y que el conductor corrige levantando el pie. Lo hacemos así siempre y lo explicamos cada vez, porque mucha gente espera lo contrario.
La edad cuenta aunque el dibujo esté
En esta zona hay muchos coches que hacen pocos kilómetros al año, y ahí aparece el caso del neumático con dibujo de sobra y ocho años de antigüedad. El caucho se endurece con el tiempo, pierde capacidad de adaptarse al asfalto y aparecen microgrietas en los flancos. En mojado la diferencia es real.
La fecha de fabricación está grabada en el flanco con cuatro cifras: las dos primeras son la semana y las dos últimas el año. Si quieres saber de cuándo son los tuyos, pásate y te lo miramos sin compromiso, junto con la profundidad y la presión.
Para presupuesto, mándanos la medida que llevas o la matrícula al 644 529 084 y te damos varias opciones con precio montado.