Guía completa

El óxido aquí va más rápido

Hay un factor que en esta zona no se puede ignorar: la humedad constante y el aire con sal de la ría. Un arañazo que en un clima seco puede pasar años sin evolucionar, aquí empieza a levantar pintura en pocos meses.

Eso cambia la prioridad. Un rasguño que solo afecta al barniz es estética y puede esperar. Pero si se ve la imprimación gris o el metal, ya no es estética: es una puerta de entrada para la corrosión, y cuanto más se espera, más chapa hay que cortar después. Los puntos donde lo vemos siempre son los mismos: bajos de puerta, arcos de rueda, borde inferior del portón y zona de los faldones.

Dos presupuestos cuando hay dos caminos

En carrocería casi siempre existe más de una forma de resolver un daño, y la diferencia de precio puede ser del triple. Nos parece que el cliente tiene que conocer las dos.

La reparación completa es chapa, imprimación, pintura y barniz, y deja la pieza como nueva. La alternativa, cuando el daño lo permite, puede ser un pulido que elimine el arañazo superficial sin pintar, o una reparación de abolladura sin pintar, que recupera la forma de la chapa trabajando por detrás y respetando la pintura original. Esta última es ideal para los golpes de aparcamiento y para el granizo, y tiene una ventaja extra: mantiene la pintura de fábrica, que es lo que más valora un comprador informado.

Te damos las dos opciones con fotos y tú eliges. Y si el daño es tan pequeño que nuestro consejo es no tocarlo, también lo decimos.

El color es la parte difícil

Todo el mundo piensa que pintar bien es cuestión de acertar el código de color. El código es el punto de partida, pero no es suficiente, por dos razones.

La primera es que la pintura del coche ha envejecido. Diez años de sol, lluvia y lavados cambian el tono, así que el código original aplicado tal cual da un color que es correcto sobre el papel y visiblemente distinto sobre el coche. Por eso se ajusta con probeta, comparando sobre la pieza real.

La segunda es el difuminado. Incluso con el tono exacto, una pieza recién pintada junto a otra que no se ha tocado crea una línea que el ojo detecta. La forma de evitarlo es extender el pintado de manera progresiva sobre la pieza contigua. Lleva más trabajo y es lo que hace que una reparación no se vea.

Si vas a vender el coche

Una cosa que merece la pena saber: arreglar dos o tres detalles de carrocería antes de poner un coche en venta suele devolver bastante más de lo que cuesta. No porque el coche sea mejor, sino porque el comprador que ve golpes asume que el mantenimiento también se ha descuidado, y negocia desde ahí.

Si estás en esa situación, dinos cuál es tu presupuesto máximo y te decimos qué tres cosas cambian más la impresión del coche por ese dinero.

Seguro o por tu cuenta

Podemos tramitarlo con la compañía, hacer el peritaje y encargarnos del papeleo. Pero también te damos el presupuesto directo, porque en daños pequeños muchas veces sale mejor pagarlo sin declarar el siniestro, sobre todo si tienes franquicia o si la prima se te va a mover.

No tomamos esa decisión por ti: te damos las dos cifras y eliges con los números delante.

Mándanos fotos del daño por WhatsApp al 644 529 084, de cerca y de lejos, y te damos una primera orientación de precio sin que tengas que mover el coche.