Explicado a fondo

Pequeña pieza, consecuencias grandes

La correa auxiliar es una cinta de caucho que mueve todo lo que el motor arrastra sin ser parte del motor: el alternador, la bomba de la dirección si es hidráulica, el compresor del aire acondicionado y, en bastantes modelos, la bomba de agua.

Cuesta poco y se cambia en poco tiempo. Pero cuando se rompe en marcha pasan tres cosas a la vez: el coche deja de cargar la batería, la dirección se pone dura de golpe y, si la bomba de agua iba por ella, el motor deja de refrigerarse. Esa última es la que puede convertir una avería menor en algo serio.

Y hay motores, no todos, en los que los restos de la correa roto pueden colarse en la zona de la correa de distribución. Ese es el peor escenario posible y es la razón de que esta pieza merezca más atención de la que suele recibir.

Cómo se revisa

Es una de las comprobaciones más sencillas y la hacemos en cada mantenimiento. Con una linterna se mira la cara con nervaduras buscando tres cosas: grietas transversales entre los nervios, trozos de material que faltan y un brillo pulido que indica que la correa ha estado patinando.

Después se giran las poleas a mano. Una polea tensora o una polea loca con el rodamiento gastado hace un ruido característico y a veces tiene juego. Si una de esas poleas se agarra con el motor en marcha, la correa se rompe en el momento.

El chirrido de las mañanas de lluvia

Es la consulta más frecuente sobre esta pieza y aquí se da mucho, por el clima. El coche arranca en frío, con humedad, y suena un chirrido agudo que desaparece al cabo de unos minutos o al acelerar.

Casi siempre significa que la correa patina. Y patina por una de dos razones: la correa está envidriada, con la superficie pulida y sin capacidad de agarre, o el tensor ha perdido fuerza y no la mantiene lo bastante apretada.

Lo importante es que si solo se cambia la correa y el problema era el tensor, el chirrido vuelve en pocas semanas. Por eso comprobamos las dos cosas antes de dar precio, y te decimos si con la correa basta o si conviene el kit completo.

Correas elásticas: ojo al montaje

Algunos motores modernos no llevan tensor. Usan una correa elástica que se monta estirada y mantiene su propia tensión durante toda su vida.

Tiene una ventaja, menos piezas que fallar, y una exigencia: hay que montarla con un utillaje específico que la coloca sin dañar su estructura interna. Cuando se intenta montar haciendo palanca con destornilladores, la correa queda tocada por dentro, no se ve nada raro y se rompe a los pocos miles de kilómetros.

Es uno de esos trabajos donde tener la herramienta correcta marca toda la diferencia.

Aprovechar la distribución

Si tu coche está cerca del cambio de distribución, merece la pena preguntar por la auxiliar. Buena parte del desmontaje se comparte, así que hacer las dos cosas a la vez sale bastante más barato que hacerlas por separado con un año de diferencia.

Cuando presupuestamos una distribución siempre incluimos esa opción desglosada, para que veas qué cuesta añadirla y decidas.

Si oyes un chirrido nuevo o quieres que revisemos el estado, pásate o escríbenos al 644 529 084.