Explicado a fondo

Personalizar sí, quedarse sin ITV no

El tuning tiene mala fama en los talleres y, en parte, por una razón concreta: mucha gente compra piezas primero y pregunta después. Cuando la pieza ya está comprada y resulta que no se puede legalizar, la conversación es incómoda y el dinero está gastado.

Nuestra forma de trabajarlo es al revés. Primero hablamos de qué quieres conseguir, después comprobamos qué se puede hacer de forma legal en tu vehículo concreto, y solo entonces se compra material.

Eso no significa decir no a todo. Significa que lo que montamos se queda montado, pasa la inspección y no te genera un problema dentro de dos años cuando quieras vender el coche.

Tres categorías que conviene distinguir

La primera: modificaciones que no afectan a nada homologable. Un vinilado parcial, cambios en el interior que no toquen elementos de seguridad, accesorios que no alteran características técnicas. Aquí no hay problema administrativo.

La segunda: modificaciones que se pueden legalizar anotando una reforma. Aquí entra bastante material: muchos accesorios exteriores, llantas de otra medida si está homologada o si la reforma se anota, determinados elementos de suspensión. La condición es que la pieza tenga su certificado y que se cumplan los requisitos del trámite correspondiente.

Y la tercera: lo que no tiene salida. Anular sistemas anticontaminación, montar faros que no corresponden al vehículo, escapes sin homologación. Eso no lo hacemos y lo decimos desde el principio.

El caso de las llantas

Es la consulta más frecuente dentro de este apartado, así que merece explicación.

Las llantas de otra medida pueden ser perfectamente legales si la medida figura entre las homologadas para ese vehículo, lo que es más habitual de lo que la gente cree: muchos coches tienen varias medidas admitidas de fábrica. Y si no figura, en determinados casos la reforma se puede anotar cumpliendo las condiciones que correspondan.

Lo que no funciona es montar una medida cualquiera porque encaja físicamente. Un diámetro distinto altera la lectura del velocímetro, cambia el comportamiento del coche y afecta a los sistemas de estabilidad, que calculan a partir de la velocidad de giro de las ruedas. Aparte de ser motivo de rechazo en inspección.

Lo comprobamos por ficha técnica antes de pedir nada, y te decimos qué opciones tienes dentro de lo correcto.

Si has comprado piezas por internet

Nos llega con frecuencia y no hay ningún problema en montar material que traiga el cliente, con una condición: que se pueda comprobar que es apto.

Si las piezas traen su certificado, perfecto. Si no traen documentación, lo revisamos antes de montar. Hay piezas que se venden libremente y que no se pueden anotar como reforma, y descubrirlo con las piezas ya instaladas es lo peor de los dos mundos.

Es mejor dedicar diez minutos a mirarlo con las piezas en la mano.

Coches que llegan ya modificados

Si has comprado un coche de segunda mano con modificaciones, merece la pena revisarlo, especialmente si se acerca una inspección.

Lo que hacemos es comparar lo que el coche tiene con lo que consta anotado en la ficha técnica. Si hay algo no anotado, te decimos si se puede legalizar y qué cuesta, o si conviene devolverlo al estado original.

Es una situación en la que el propietario actual hereda un problema que no creó, y conviene conocerlo antes de que lo plantee la estación de inspección.

Acabados, que es donde se ve el trabajo

Un detalle que diferencia un montaje bueno de uno mediocre: el acabado de los bordes y los remates. Desmontar una pieza para que un accesorio quede integrado lleva más tiempo que atornillarlo por encima, y el resultado no se parece.

Cuando presupuestamos un trabajo estético, ese tiempo de desmontaje está dentro. No es un extra.

Cuéntanos qué tienes en mente al 644 529 084 y te decimos qué se puede hacer antes de que compres nada.